Tuesday, December 06, 2005

miercoles, 07 de diciembre

Ayer vi a la zurda. Antes la llamé. No estaba en casa. Y como yo no tenía un plan fijo, seguí deambulando durante un buen rato. Entré a un supermercado. El que queda justo frente a su edificio. Me hago con otra botella de Baileys y una de lambrusco. Y en la caja, cuando voy a pagar, suena el teléfono. Que dónde estoy -dice. Aquí mismo. Nos vemos en su portal a los dos minutos. No quiero subir y nos ponemos, como idiotas, a hablar al lado mismo del micro. Luego nos damos cuenta del error. ¿Lo habrá oído todo Santos? Nos alejamos poniendo yo cara de pesar y ella de incertidumbre, unos pasos hacia abajo, hacia el epicentro de la calle, como si quién debiera de lamentarlo el doble fuese yo, y no es así. Y la zurda está preciosa. Le han dado un corte de pelo francés que es como una cirugía estética, y de repente se ha sacudido como cinco años de encima. Y me cuenta que ha intentado localizar a ese hombre al que yo le subo la cremallera el sábado de madrugada bajo mi paraguas; lo busqué en la guía de teléfonos -dice, pero luego se da cuenta de que no recordaba con precisión su primer apellido. Yo ni el número del panteón. Ella sí, claro. Ella era todo ojos. Y me habla del año que viene, de cuando sus hijas cursen estudios en el mismo instituto. ¿Has estado fantaseando también con eso? ¿Pero como es posible? Ese es el hombre indicado para tener una aventura - y le brillan los ojos, cuando dice eso, como si lo que estuviera contemplando en vez del futuro, fuera el espectáculo de unos fuegos artificiales sobre una marina pero desde un alma de niña. La encuentro conmovedora y procuro enterrar, muy hondos en el olvido, esta decena de años de daño y dolor en los que yo le contaba lo mismo y ella no me comprendía, en los que yo le contaba lo mismo y ella no hacía otra cosa que desear lo mismo. Pero lo mismo que deseaba yo y siempre sin ser capaz del todo de dejar de asestar golpes de traición y besos de judas en la mejilla. Desde luego, parece que todas somos igual de imbéciles cuando nos gusta un hombre. ¡Ah! Es que no lo dije pero a la zurda en la madrugada del sábado, cuando salimos de aquel último garito, la sacudió la casualidad con sus brazos y tal vez la iluminó el Amor. Aunque eso es pronto todavía para predecirlo.


*(lo cuento en los comentarios)

14 Comments:

At Tuesday, December 06, 2005 4:16:00 PM, Blogger C Sh (la autostopista de la curva ) said...

Ella quiere irse y yo no.
Ella dice que yo ya he bebido y fumado demasiado pero yo me siento perfecta. Ella ha bebido lo mismo pero no ha fumado. Yo quiero tomarme una cerveza más y tratar de capturar la atención de ese chico joven que es el hermano pequeño de los otros dos, de los dueños del garito. Uno de esos hermanos nos gusta a las dos pero yo le digo que el pequeño tiene el doble de morbo.

Ella se escandaliza.
Yo le recuerdo que Daivid tiene sólo 24 años y al final fue el quién se me ''declaró'' a mí. Yo no le dije nada. Él sólo quería saber como había sido mi aventura. Algo sabía acerca de una cita. Hubo una llamada de la zurda y prestó atención. Luego me dijo que ese era uno de sus sueños. ¿Follar con una mujer madura? -le pregunté a bocajarro yo. No, sólo eso no. Entonces fue cuando le expliqué que así, exactamente así sí... que yo de lo que no quería saber nada era de ningún problema, que detestaba eso, complicarme la vida


Los que nos han seguido siguen insistiendo desde la mesa de al lado. La zurda dice que el rubio no me quita ojo pero yo lo ignoro. Al final le hago caso a la zurda y nos levantamos para irnos. Entonces siento que alguien me agarra del brazo. Es el amigo del rubio que me pregunta algo. La zurda no sabe el qué. Sólo dice luego: no sé que les dijiste pero les dejaste helados

Salimos a la calle. Torcemos la esquina. Un tipo me dispara

(sigue)

 
At Tuesday, December 06, 2005 11:31:00 PM, Blogger Javier said...

Siguiendote, cual fantasma o cara de Belmez te apareces en la noche.
Mañana voy al norte. Te buscaré con la mirada en las calles de la ciudad de la ría. Quien sabe si te encontraré en el bar de la esquina?

 
At Wednesday, December 07, 2005 12:23:00 AM, Blogger LAPRADERA said...

me tienes enganchada ...

un besito de miercoles lluviosos... en esta ciudad siempre llueve

 
At Wednesday, December 07, 2005 1:14:00 AM, Blogger LAPRADERA said...

Ya se que has estado en mi casa , investigando entre cajones y demas ... no tengo mucho que esconder ...

me halaga que lo hayas hecho.

 
At Wednesday, December 07, 2005 6:49:00 AM, Blogger C Sh (la autostopista de la curva ) said...

Sí, me dispara con el dedo y le conozco. Bueno pero sólo de vista, desde hace una pila de años. Jamás hemos hablado y es muy circunspecto a pesar de que su mirada te cuenta de que por dentro se está muriendo. Yo, en realidad no quiero que me hable...

Le veía sobre todo cuando pasaba por delante de aquel colegio a la hora en que mi alondra salía y su padre iba a buscarla. Durante un par de años, coincidimos sobre todo allí.

 
At Wednesday, December 07, 2005 8:32:00 AM, Blogger pabloprensa said...

Aquí, al tanto de tu complicidad con la zurda y correspondiendo a tu visita. Un abrazo.

 
At Wednesday, December 07, 2005 9:43:00 AM, Blogger manuel said...

El problema no es estar enamorado… es que los demás se den cuenta.

Un saludo.

 
At Wednesday, December 07, 2005 12:35:00 PM, Blogger UMA said...

Bellos e intensos tus escritos, ya me hago una recorrida de a poco:)
y con dedicaciòn, como se debe.
Un abrazo

 
At Wednesday, December 07, 2005 5:40:00 PM, Blogger C Sh (la autostopista de la curva ) said...

Y llueve. Llueve torrencialmente. Y repitiendo 'yo a ti te conozco'... 'Yo a ti te conozco'... Está borracho. Pero completamente y la zurda espantada tira de mí. No entiende nada de la escena.

Pero yo sí. Cuando deje a la zurda en su portal me apetece irme con él. Así que el resguarda bajo nuestro paraguas, y se lo digo. Así, sin más preámbulos. Es lo que me pide el cuerpo. ¿Y por qué no? Pero él me dice que no le haga eso, que es imposible, que está con unos amigos, que sólo sale dos veces al año y que esa noche es una. Le digo que allá él, que jamás se le presentará otra vez la oportunidad. ¡Pobre! Da pena verlo. La cremallera del anorak le tiene atrapado. No puede escaparse de ella. Entonces le pido a la zurda que me sotenga el paraguas y el bolso ella dice: 'Pero María, por favor!'. Está realmente escandalizada y me arrodillo. ¡Pobre zurda, jjajjajajaja! Es muy divertido recordar la cara que puso

- Oye, ¿tú crees que yo le subo la cremallera a cualquiera?

Y él: 'No vas a poder. Que me lo pregunten a mí'

Entonces la zurda parece calmarse y los dos observan como yo le libero del cierre y...

 
At Wednesday, December 07, 2005 5:48:00 PM, Blogger C Sh (la autostopista de la curva ) said...

Entonces él se nos desnuda y no hace más que pedirme que por favor, lo olvidemos todo, que él es un hombre responsable, un hombre de familia sí... pero que está en un psiquiatra porque no soporta la infelicidad que es la vida al lado de su mujer y que todos los días se mete cuatro horas de gimnasio, y esa noche sale con esos compañeros y no puede irse y está hecho un auténtico lío. Todo muy divertido, hasta que uno de sus colegas de farra se nos mete también debajo del paraguas y ahí yo me pongo hecha una fiera. Fría, como una fiera fría. Pero hecha una auténtica fiera. Y soy muy clara. Le digo: o controlas a tu amigo o nos vamos ahora mismo. Y él no puede pensar más que en mis piernas, y le suplica a su amigo que se marche y le espere, por favor... Seguía siendo muy divertido todo :))

Y otro de ellos se vino a invitarnos a una copa con ellos. Y yo por mí habría ido tan tranquila pero la zurda que no. Y creo que fue entonces. Sí, el hombre responsable y borracho vio a la zurda y ya no la pudo dejar de ver...

Sí, fue exactamente así y fue precioso. Creo que se enamoraron allí mismo y yo dejé de existir... Es más, creo que hasta envidié que algún día pudiera pasarme a mí algo igual a mí. Me refiero a esa Mirada, a esa forma de mirarse. Jamás había presenciado nada igual. Fue realmente Mágico.

No sé, luego piensas en la de esa lámpara y ...

Un beso y gracias a todos por vuestros comentarios :)

Yo, no soy mucho de comentar aquí pero espero que no os importe demasiado

 
At Wednesday, December 07, 2005 7:03:00 PM, Blogger you-do-me said...

me gustaron, todo: la historia, los comentarios...

 
At Thursday, December 08, 2005 3:19:00 AM, Blogger Colombine said...

yo también vengo. me gustan tus historias. gracias por el mensaje escondido en mi primer post .

 
At Thursday, December 08, 2005 3:33:00 AM, Blogger Ismene said...

Enganchas con tus palabras.
Y tú has Mirado a alguien así?...el amor creo q es el sentimiento más raro que nos podemos encontrar.

Besos

 
At Thursday, December 08, 2005 4:31:00 AM, Blogger C Sh (la autostopista de la curva ) said...

Sí, yo sí me he Mirado así :)

Soy afortunada en eso. Hace mucho que soy libre de Sentir lo que siento

 

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