Sunday, December 04, 2005

- vii - (paréntesis)

LO QUE ERA

Era imposible imaginar, imposible no imaginar, lo azul de aquello,
la sombra que arrojaba, su caer, su llenar lo oscuro con el frío de sí mismo,
lo helado de aquello desprendiéndose de sí mismo,
de cualquier idea de sí mismo descrita en su caída;
un algo de minucia un punto, una mancha,
una mancha dentro de una mancha, una hondura sin fin de lo minúsculo;
una canción, pero menos que una canción, algo ahogándose algo que va,
algo que va, una marea alta de sonido, pero menos iba que un sonido,
su duración, su vacío,
el tierno y pequeño vacío de aquello de llenar su propio eco,
su caer y su alzar inadvertido,
su caer otra vez y de tal forma siempre y siempre por causa,
y sólo por causa, una vez ocurrido, era...

Era el asomo de una silla. Era el sofá gris, eran los muros, el jardín,
el camino de grava, la manera en que la luz de luna caía sobre el pelo.
Era eso y más. Era el viento que se ajaba
entre los árboles, era un escándalo y confusión de nubes,
una marea salpicada de estrellas. Era la hora que parecía decir
que si sabías en realidad que tiempo era, no volverías
a pedir otra vez ninguna cosa. Era aquello. Era ciertamente aquello.
También era lo que nunca ocurrió; un momento tan lleno
que cuando se fue, como debía ser,
ninguna pena fue tan grande para contenerlo.
Era el cuarto que permanecía inalterado tras tantos años.
Era aquello. Era el sombrero que ella olvidó llevar,
el lápiz que dejó en la mesa. Era el sol en mi mano.
Era el calor del sol. Era la manera en que me senté,
la manera en que esperé por horas, por días, era eso, sólo eso.

Mark Strand

1 Comments:

At Sunday, December 04, 2005 5:27:00 AM, Anonymous Hannah said...

Te agradezco la visita a mi bitácora y tu comentario. He ojeado tublog y me ha parecido muy interesante, volveré con más calma, se lo merece.

Un abrazo.

Hannah

 

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